Gratis total

No puedo más con la propaganda institucional. No puedo más con esa manera de hacer política como quien dirige una agencia de publicidad. Nada de pensar en la ciudadanía como las personas a las que servir, porque son las personas a las que comprar. Puagh. “Oye, Menganito, he tenido esta súper ocurrencia, que no vale para nada, pero mira la publicidad que va a darnos. Seremos los reyes, ¡la gente nos adorará!, y en los próximos comicios (que tú y yo sabemos, no están lejos), clin clin clin, oye cómo caen los votos en la urna”. No puedo más con estas nuevas agencias de publicidad especializadas en política institucional, porque nosotras, las personas, no somos los beneficiarios, sino la moneda de cambio.

La última medida publicitaria de poco servicio pero de fuerte resplandor propagandístico es la implantación del bono rural de transporte gratuito que ha puesto en marcha la Junta de Castilla y León y por el que los usuarios del transporte que hace las veces de público empezarán a viajar gratis.

inauguración de la zona de Villalón

Inauguración del bono rural de transporte gratuito en Villalón de Campos.

Por supuesto, siempre es una buena noticia que nuestros impuestos sirvan para darnos servicio y a nadie va a amargarle el dulce de no tener que pagar por sus desplazamientos. Ahora bien: ¿era el precio un problema para los usuarios del transporte rural? Es más, ¿el precio es la razón por la que no se utiliza el transporte rural en Castilla y León?

Llevamos años viendo cómo se eliminan horarios y rutas completas por la baja demanda que existe por parte de los usuarios y el enorme gasto que supone. Pero, ¿cuál es la razón por la que ustedes no se montan en el autobús? ¿El precio? ¿O quizás es que esos horarios de autobuses no están adaptados a los ritmos de la gente que vive en el medio rural?

A mi pueblo el autobús llega los lunes, miércoles y viernes. Empieza la ruta a las 10:10h y llega a Valladolid a las 10:50h. La vuelta se coge a las 15:15h y llegamos a casa a las 15:55h. Por cierto, este autobús es a la demanda, como tarde tengo que llamar antes de las 14h del día anterior, si se me olvida llamar, pierdo la oportunidad; y de los viajes imprevistos nos olvidamos. Pero, ¿qué pasa si llego a San Pelayo a las 15:50h de un lunes? Pues que si quiero volver a Valladolid, porque trabajo allí, no puedo regresar hasta el miércoles. Martes y jueves de asuntos propios indefinidamente; aunque es evidente que ese horario, aunque fuese de lunes a viernes, no lo soportaría ni la jornada laboral más sencilla.

Olvidémonos de la población activa; total, en esta comunidad autónoma no hay tanta, para nuestra desgracia (y por su culpa). Este autobús que sale a las 10:15h solo le vale a alguien que tenga la suerte de tener cita en el médico, como pronto, a las 11:30h en el hospital Río Hortega. Si le han citado antes, o tiene que hacerse análisis, que se olvide. Si a las 13h ha terminado todos sus quehaceres, parece poco atractivo hacer tiempo durante dos horas y, por lo tanto, tentador preferir el vehículo privado para llegar a Valladolid en tiempo y estar en casa a la hora de comer.

El autobús acaba siendo útil, entonces, para poco más que para pasar una mañana de compras.

Pero la solución que propone la Junta es la de no cobrarnos, el euro en algunos casos, en el mío 2,80€, que cuesta el viaje. ¡Oh grandiosa y generosa Junta de Castilla y León!, que en una ratio de usuarios que, en muchos casos, muchísimos, no llega a 20 usuarios al mes, va a perdonarnos esos euros tan fundamentales en su presupuesto de más de 12.000 millones de euros anuales.

Yo en el autobús

Yo misma el último día que cogí el coche de línea, el 9 de noviembre de 2016.

¡Viva la propaganda! Ante la existencia de un problema de horarios y rutas, perdonamos calderilla a los usuarios de un transporte que ya estaba prácticamente subvencionado. El problema persiste porque la gente que no utiliza el transporte público porque no se adapta sus necesidades sigue sin poder usarlo, pero la campaña de marketing es redonda. No era suficiente tomadura de pelo que los horarios de las rutas tengan en el centro las necesidades de las empresas concesionarias más que las de los usuarios, no.

¿Y qué ha podido llevar a la Junta de Castilla y León que lleva años eliminando líneas y restringiendo horarios a tomar estas medidas? ¿Han cambiado de parecer de la noche a la mañana? ¿Todo por el marketing? Todo por el marketing no, es peor todavía: con la implantación del bono rural de transporte gratuito nos venden lo buenos que son cuando en realidad nos están clavando la estocada definitiva; porque esta es la antesala de la muerte, es el capítulo anterior a la eliminación definitiva del transporte rural: “Nos vemos obligados a cancelar las líneas de transporte entre sus municipios porque ni cuando pusimos el autobús gratis se montó la gente”. Puede que crean que soy una malpensada, pero mi paso por las instituciones me ha quitado de encima buena parte de la ingenuidad e inocencia con la que partía. El tiempo dirá.

Disfruten, de momento, quienes puedan, del gratis total, que los demás seguiremos desplazándonos en nuestro coche, aunque no queramos.

 

artículo

Artículo publicado en el número de octubre de La mar de Campos.

Virginia Hernández
virginiahgz@gmail.com