Artículo en La Mar de Campos

Eurovisión

El próximo 12 de mayo se celebra Eurovisión y, lo confieso, es un evento que me resulta bastante indiferente… de hecho, diría que la última vez que lo vi, fue con 13 años, con Rosa y el Europe’s living a celebration, en la misma mesa camilla de casa de mi abuela de la que os hablaba hace unos meses. Probablemente, ese fue uno de los últimos sábados de mi vida en que yo estaría viendo la televisión en vez de estar por la calle con amigas, como corresponde a la edad y, por eso, ese fue el último Eurovisión que yo vi, porque dejé la televisión por la calle (también por los bares) y nunca más volvió a interesarme, ya que solo me acompañaba como elemento de entretenimiento intrínseco a estar un sábado por la noche con padres, hermana y abuelos en la mesa camilla.

Eurovisión no me interesa, sin embargo, mentiría si no dijera que la televisión volvió a sentarme frente a ella lunes tras lunes con la última edición de Operación Triunfo. Bueno, me senté frente a la televisión, frente al canal de Youtube, frente a los debates en Twitter… Y no fue sólo Operación Triunfo lo que me enganchó, sino Amaia, la ganadora del concurso, que irá junto a otro de los concursantes, Alfred, a representar a España en Eurovisión.

Podría hablaros de ella y de por qué me enamoró. Pero al acabar el programa se me acabó la pasión y me olvidé de los concursantes y volvió a resultarme indiferente la caja tonta. Reconozco que en su momento valoré incluso congregar a todos mis amigos en casa para hacer una gran fiesta con motivo de Eurovisión. Pero no. De ese fuego ya no quedan ni las cenizas.

Pues bien, resulta que el otro día, gastando un poco de tiempo en Twitter, del que no sufro el más mínimo desapego, me topé con un vídeo que los representantes de España en Eurovisión se habían grabado y se estaba haciendo viral, o sea que muchísima gente estaba compartiéndolo para que llegara a más y más gente. ¿Qué pasaba? Pues que con motivo del día del libro Alfred había regalado a Amaia el libro España de mierda de Albert Pla.

Amaia y Alfred

Para quien no lo sepa Albert Pla es un cantautor, con una personalidad un tanto particular, sí, que se caracteriza por rechazar todo tipo de poder, y su libro no es más que una novela que narra las peripecias de un cantautor uruguayo en España. Esta es una novela que no tiene nada que ver con el independentismo ni la política, sin embargo, a dos chavales de 19 y 21 años una jauría enfurecida, liderada, por cierto, por el presentador radiofónico Carlos Herrera, se les echó encima, atacándoles por todos los medios posibles únicamente por el título del libro de un regalo, pidiendo incluso el boicot a la gala de Eurovisión y deseando que ojalá no reciban ni un punto en el festival.

Como os decía, a mí me da igual Eurovisión, pero me parece increíble que dos chavales tengan que hacer un vídeo explicando que son fans de Albert Pla como cantautor, que no son independentistas y que están “a muerte” con España.  Me da igual Eurovisión, pero no me da igual la España que se vuelve loca por un regalo, por un libro, por la sátira.

Me preocupa la España irracional, la que no se ríe de sí misma… Me preocupa la España que hoy mandaría a los leones a Quevedo, Góngora y Lope por hacer sátira de su país. Me preocupa la España que se afana en encontrar las diferencias y en elevar a los altares la estupidez más supina solo por contrariar a un hipotético enemigo del que también nos han convencido. Veo a Amaia y a Alfred disculpándose en un vídeo y me imagino al Conde duque de Olivares, alabado por las masas, cortando la cabeza de Quevedo. ¡Qué diría de todo esto el Larra del Vuelva usted mañana…! Qué tristeza la de no haber heredado el espíritu de los hermanos Bécquer (aunque ya hablaremos otro día de Los Borbones en pelota…).

Me daba igual Eurovisión, pero quizás retome la idea de una fiesta en casa, para celebrar, queden como queden Alfred y Amaia, que España bien puede ser representada por dos jóvenes cultos, preparados, simpáticos, tolerantes, alegres, genuinos, que aman la lectura y que unen y no separan: que siempre es mejor el amor que la lucha encarnizada.

Artículo en La Mar de Campos

***Artículo publicado en La Mar de Campos en mayo de 2018.

Virginia Hernandez
isaeirene2015@gmail.com